casi cuatro de cada 10 usuarios juegan unas 6 horas por día • Diario Democracia

Casi la mitad reconoce dejar de hacer distintas actividades sólo para estar frente a un videojuego. La misma cantidad dice jugar entre dos o tres horas todos los días, mientras que el 37 por ciento asegura que puede hacerlo hasta seis horas diarias. Dos de cada diez, además, admite que el vínculo que mantiene con las distintas plataformas a la hora de jugar es “un vicio”. Y algunos hasta señalan a la Play como “un psicólogo” o hasta un “cable a tierra” del que no se pueden desconectar. Esas son algunas de las características que surgen de un estudio realizado por el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, donde, a la luz de los datos obtenidos, sus autoridades alertan por la proliferación de conductas adictivas y por el impacto de los videojuegos -de su abuso, en realidad- en la vida cotidiana de chicos y adolescentes.
“Nos encontramos con que el 47% de los entrevistados reconoció que dejó de hacer distintas actividades para dedicarle más tiempo a los videojuegos”, explicó Walter Martello, defensor adjunto del pueblo de la Provincia. Y precisó que el 17% de los consultados definió como “un vicio” el vínculo que mantienen con distintas plataformas: consolas, tablet, smartphone, notebooks y computadoras de escritorio.

El estudio se hizo en base a un trabajo de campo que se desarrolló entre el 30 de julio y el 3 agosto pasado. Se realizaron unas 273 entrevistas presenciales con cuestionario y respuestas online. Participaron mujeres y hombres de entre 12 y 45 años. La investigación no solamente permitió obtener datos cuantitativos, sino también testimonios que sirvieron para indagar cualitativamente acerca de cómo influyen los videojuegos en la vida cotidiana.
Claro que este trabajo realizado en suelo bonaerense no es el único que pone el foco en esta tendencia que crece a pasos agigantados y genera inquietud entre los expertos. Una investigación reciente realizada por Eventbrite, una plataforma de organización de eventos y venta de entradas online, determinó de hecho que el 62% de los gamers encuestados (de un total de 8 mil y de los cuales la gran mayoría -78%- son hombres) reconoce destinar hasta tres horas diarias como jugador, mientras que el 85% puede dedicarle hasta cuatro horas semanales a ver transmisiones de partidas en directo.
Entre las motivaciones, un 60% declaró jugar exclusivamente “por diversión y para distraerse de sus actividades diarias”, mientras que el restante 40% admite hacerlo además porque se sienten atraídos por la competencia.
El 54% prefiere las partidas contra otro jugador y un 27% se inclina por los videojuegos multijugador. En tanto, el 44% de los encuestados considera que “cualquier momento es bueno para jugar”, mientras que el 45% prefiere hacerlo por la noche.
Sin bien hay gamers de todas las edades, un 35,7% tiene entre 24 y 29 años, mientras que un 33,6% tiene entre 18 y 23 años y un 10,7% pertenece a la franja entre los 30 y los 34 años.
En los extremos de “la tribu” están los menores de 18 (6%), mientras que los mayores 50 que eligen los videojuegos con regularidad representan el 1%.

Tanto el relevamiento de esta plataforma como la investigación del Observatorio se produce en momentos donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó la adicción a los videojuegos dentro del listado de desórdenes mentales, en una categoría que está al mismo nivel que la acción de apostar compulsivamente (ludopatía).
“Por estos días, nos está generando mucha preocupación el impacto que están teniendo juegos como el Fortnite en la vida cotidiana de niños, niñas y adolescentes. Se trata de un juego de fácil descarga, que se caracteriza por no tener fin y que en poco tiempo más va a estar disponible para el sistema Android. Es decir, se podrá jugar a través de los celulares y tendrán acceso los usuarios del sistema operativo de Google. En distintos establecimientos educativos, donde venimos realizando talleres, docentes nos han comentado de casos de alumnos que han bajado su rendimiento escolar porque van a clases prácticamente sin dormir producto de que se quedan jugando hasta la madrugada”, afirmó Martello.
El Defensor del Pueblo Adjunto de la Provincia destacó que, a diferencia de lo que ocurre en otros países como España, “la Argentina tiene una legislación poco abarcativa, desactualizada y totalmente insuficiente” en lo que se refiere a la regulación de videojuegos. Por ello, desde el Observatorio de Adicciones se elaboró una guía informativa sobre consumo responsable, acompañada de un informe con una serie de propuestas. Entre ellas, aparecen incluir la adicción a los videojuegos en el Plan Estratégico Participativo Integral de Salud Mental y Adicciones de la provincia de Buenos Aires, revisar el sistema de Atención de las Adicciones (SAA) en la Provincia establecido por la ley 13.595 bajo esta nueva problemática, modificar la Ley 10670, la cual estableció dentro del sistema educativo bonaerense programas destinados a la prevención primaria de enfermedades psicosociales tales como alcoholismo, drogadicción, tabaquismo y violencia, y por último incorporar específicamente en la Cartilla de Prestaciones del IOMA la adicción a los videojuegos y por otro lado incluir esta patología, de manera simultánea, dentro del Programa Adolescentes de dicha institución.

Originalmente publicado en este sitio